Galopar… con la lluvia a cuestas quedarse en espera de ese nadie que se vuelve deseo y que no aparece. Sufrir algunas crisis, no tener palabras sólo silencios olvidarse de que alguien existe, hacerse ceniza con el agua morir de sed resecarse maldecirlo.
Ver como nos asusta los truenos, la ausencia sin dormir tocarnos la cabeza para sentir fiebre, calor, fuego
Morirnos de deseo a eso me estás condenando.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada